Las cartas de amor de Gilbert y Gordon, dos soldados de la segunda guerra mundial

Las cartas de Gordon y Gilbert, dos soldados británicos que fueron amantes durante la Segunda Guerra Mundial cuando el Código Penal y e la Corte Marcial lo prohibieron.
Como otros compañeros de su división, mantuvieron correspondencia con su ser amado. Pero a diferencia de otras cartas de amor las que Gilbert recibió solo estaban firmadas por una G.

¿Cómo fueron descubiertas?

Mark Hignett, es un hombre conservador quien esta cargo del Museo de Oswestry, fue el responsable de encontrar estas cartas, ya que el al principio quería reunir elementos de archivo sobre la ciudad con arquitectura medieval próxima a Gales. El hombre decidió comprar cosas en eBay, entre las cuales se encontró con una correspondencia de aproximadamente los años 1939-1945, descubiertas en una casa de Brighton y vendida por un departamento especializado en correo militar.
 
Primero compró tres cartas, para posteriormente comprar varios cientos, gastando un total de 1,000 £; en ellas se habla de la vida conyugal y evocan un futuro mejor bajo el sol de California. El conservador se imaginaba a una novia escribiendo detrás de la inicial G firmadas en las cartas dirigidas a Gilbert Bradley. Pero lo que no sabían esque esa misteriosa “Chica” como ellos creían, era en realidad un hombre “Gordon Bowsher”, Mark y su equipo se dieron cuenta de la identidad detrás de la misteriosa inicial en el curso de las cartas.
 
Estas cartas pudieron haber sido incriminatorias en ese momento tanto para Gilbert como para Gordon, pues los homosexuales en esa época eran encarcelados y condenados a trabajos forzados o incluso ejecutados.
 
El equipo de del Museo Oswestry fue reconstruyendo las piezas de este rompecabezas, rastrearon el amor de los dos hombres mantenido en secreto bajo la amenaza de sanciones militares y desaprobación social.
 
Pese a los riesgos siguieron escribiéndose; hoy en día las cartas reunidas son más de 600 y están públicas.
En una de sus cartas lleva este mensaje:
 
¿No sería maravilloso si todas nuestras cartas pudieran ser publicadas en el futuro?, en tiempos más iluminados. Entonces el mundo entero podría ver cuánto nos amamos.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *